Los estudios demuestran su eficacia (1) en reducir tanto la intensidad como la frecuencia de las conductas explosivas. Y además reduce el estrés tanto familiar como del profesorado. De hecho el método CPS es más eficaz que los programas clásicos de intervención.

Se trabajan, en contextos naturales, por lo que se trabajan de forma mucho más eficaz las  habilidades sociales, la expresión verbal, la regulación emocional, habilidades ejecutivas y la flexibilidad cognitiva

(1) Greene et al. (2004) estudiaron la efectividad del método CPS en comparación con otra intervención basada en la evidencia, los programas P-T. Las familias del estudio asignadas al programa P-T, recibieron el entrenamiento de Barkley (1997). Los resultados muestran que mientras que ambos grupos experimentaron mejoras, el 88% del grupo de CPS frente al 44% del P-T fueron “algo mejor” o  “mucho mejor” en el seguimiento realizado al de 4 meses.