TDAH déficits y talentos

Según el DSM-V el TDAH es el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, dentro del cual se pueden distinguir tres subtipos; el de los “despistados y olvidadizos”, el de los “hiperactivos e impulsivos” y el tipo mixto, que tiene características de los dos anteriores y suele ser el subtipo más frecuente.

Sin dejar de lado las dificultades y toda la problemática que éstas generan, en Neurodiversia nos centramos en las fortalezas y en los talentos que poseen los menores, para que así encuentren estrategias que les permitan desenvolverse mejor dentro de la vida familiar, escolar y social en general.

En este sentido, se puede hablar de estas personas como “cazadores en un mundo urbanita” o personas que tienen un cerebro de un Ferrari pero con los frenos de un Seat Panda. Incluso podríamos hablar de que tienen características que se podrían encuadrar en la Neotenia, por su desarrollo cerebral más pausado que hace que mantengan características más “infantiles” que las que les tocaría por edad biológica.

De todas formas creo es más productivo y respetuoso hablar en términos de capacidad en vez de caracterizar a las personas por su déficits. Una de las definiciones que más nos gusta es la de persona Creativas con Talento para Espontaneidad, Pensamiento Divergente y la Vitalidad.

En esta línea, intentamos crear estilos de vida más acordes con sus características y aptitudes, lo que se encuadra dentro de las “construcción de nichos”. O por lo menos intentar pasar más tiempo en entornos favorables y menos tiempo en los desfavorables. Los menores con TDAH necesitan un alto grado de estimulación y hay estrategias para poder lograrlo tanto en el hogar como en el aula, así como proporcionarles fuentes naturales de dopamina, ya que las personas con TDAH pudieran tener sistemas con bajos niveles de este neurotransmisor.

Otro tema importante es el tema de la atención. Si bien las personas con TDAH tienen dificultades para mantener la atención “centrada en la tarea” sobre todo si son tareas aburridas y monótonas, poseen verdadero talento en otros tipos de atención, como la atención incidental o el hiperfoco.

La atención incidental es la atención que prestamos cuando algo interesante se cruza en nuestra conciencia. Es un rasgo típico de las personas creativas. Y últimamente se comienza a hablar del aprendizaje incidental como una gran estrategia para la enseñanza. Así, un niño con TDAH, al escuchar hablar la Luna, se pondrá probablemente a realizar un viaje interestelar, imaginándose los anillos de Júpiter y preguntándose cuantos son y de qué están formados.

La capacidad de hiperfocalizar ha sido siempre considerada como un rasgo de una mente excepcional. Es la capacidad de quedarse absorto jugando con un Lego o intentando construir un nuevo invento.

Las personas neurotípicas simplemente tienen un estilo de atención diferente al de las neurodiversas. Tenemos una atención errática, que nos permite advertir cosas que suceden en un corto periodo de tiempo, y una atención “cazadora” que nos permite enfocarnos en algo de gran interés, durante largo periodo de tiempo para poder analizarlo en profundidad.