Métodos problemas de conducta TEA

Existen principalmente dos métodos avalados científicamente por su eficacia para el manejo de conductas desafiantes y que se pueden aplicar a los casos de TEA. Por un lado tenemos un método mas conductual, el ABA (Análisis Conductual Aplicado) y por otro lado tendríamos el método CPS, mas cognitivo y no basado en la motivación sino en el retraso de habilidades cognitivas cruciales para el comportamiento adaptativo.

El ABA se refiere a un amplio rango de intervenciones, muchas de ellos orientadas hacia lo que podríamos llamar el método tradicional de manejo conductual, según el cual, premiamos las conductas que queremos desarrollar y castigamos aquellas que queremos reducir. Este tratamiento es un método con validez científica demostrada.

Si creemos que el niño no cumple con nuestras expectativas porque no tiene la motivación necesaria, entonces, este tipo de intervenciones tendrán sentido para nosotros. O si pensamos que no sabe cómo hacerlo, modelar su comportamiento tiene todo el sentido del mundo.

Si por el contrario pensamos que muchos de estos niños, tal y como demuestran los estudios, no alcanzan nuestras expectativas debido a que tienen dificultades cognitivas, habilidades como la flexibilidad, tolerancia a la frustración, y capacidad de resolución de problemas, y si ademas creemos que puede haber otros factores (que aun quizás no sepamos cuales sean, de tipo sensorial por ejemplo), que les impiden a estos niños llegar a hacer lo que se espera de ellos, y que no es cuestión simplemente de motivación, entonces, el modelaje del comportamiento no tiene sentido. En estos casos, el método CPS (Collaborative & Proactive Solutions) tendrá más sentido para nosotros, ya que no trabaja la motivación, sino en desarrollar esas habilidades y resolver esos problemas que dificultan a estos niños y niñas desarrollar comportamientos mas adecuados. Más info acerca del método CPS

El ABA ha sido muy utilizado durante mucho tiempo y muchos niños se han beneficiado de él. Pero otros no. Y si aplicamos una intervención que no funciona y que no atiende a lo que realmente ocurre, estos niños y niñas van a ir perdiendo la esperanza y su comportamiento incluso puede empeorar. En estos casos puede venir bien cambiar de enfoque y probar el método CPS.